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LEER LA NUEVA REALIDAD / diciembre 2020-enero 2021 / No. 90


Leer la Nueva Realidad
Presentación


Carmina Estrada



¿Qué y cuánto leemos en México? El tema ha sido ampliamente tratado desde el campo de la educación y de la industria editorial, y las estadísticas oficiales han sido, en general, desalentadoras. En la UNAM, gracias a los datos arrojados por instrumentos como la Encuesta sobre prácticas de lectura y escritura de la comunidad estudiantil, realizada por el programa Universo de Letras en 2019, tenemos ciertas certezas sobre los hábitos de lectura de los universitarios. Pero, ¿qué han leído los estudiantes de nuestra universidad en estos meses de un confinamiento que se hace eterno? ¿Leen más? ¿Por qué lo han hecho? Éstas y otras preguntas nos motivaron, a mediados de año, a lanzar la convocatoria “Leer la nueva realidad”, dirigida a estudiantes de la UNAM y organizada al alimón entre la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura y la Dirección General de Atención a la Comunidad. Recibimos 243 textos sobre la experiencia lectora durante el confinamiento por la pandemia de Covid 19: 137 escritos por mujeres y 106 por hombres, divididos en dos categorías. De este material, el jurado integrado por Yunuen Díaz, Paulette Jonguitud y Héctor Perea en Bachillerato; y Diana del Ángel, Ingrid Solana y Leonardo Tarifeño en Licenciatura y Posgrado concedió un total de seis premios y ocho menciones honoríficas a estudiantes de diversos planteles y escuelas incorporadas.

Presentamos en estas páginas virtuales 14 testimonios que dan fe de distintos acercamientos y abordajes: la lectura como refugio, como asidero a un mundo anterior; como vehículo para habitar otra realidad; la experiencia de la lectura colectiva, socializada, en los círculos que han proliferado en esta crisis; la lectura como herramienta para relacionarnos, para establecer vínculos con otras generaciones y hasta con personajes y autores. O la lectura vista a partir del elemento sobre el cual se teje: el lenguaje, y sus imposibilidades; o como instrumento de autoconocimiento, de análisis de la sociedad, o incluso como urgencia irresuelta.

Leer puede ser, también, un medio para conocer una ciudad circundante y prohibida, una ciudad a sólo un muro de distancia que es descubierta en las páginas de los libros leídos en confinamiento. O un camino iniciático que va del cyberpunk hasta la poesía para, desde ahí, afirmar que existe un poema para cada quien e invitarnos a encontrar el nuestro. Esperamos que la comunidad de Punto en Línea disfrute estos testimonios y reconozca en ellos similitudes o desencuentros con su propia experiencia lectora. Al fin, de eso se trata este esfuerzo: de tender puentes entre la escritura y la lectura.