Números anteriores

POESÍA / diciembre 2020-enero 2021 / No. 90

Estrella tomada


todo mi yo, mi yo todo estrecho,
estrecho
tornado en manta de aire
susurro
espirales de nueva raíz
amate de león
                cirios en el humo

todo yo,
yo todo reducido,
reducido
envuelto en tierra
nado a contra llamarada
relicario de truenos
            estar girando en el crematorio
una manta blanca en la tea
      estela arácnida, eterna
             S h i v a
mi hogar es tan pequeño
me he estrechado
me he enredado
estertor lunar
      arpía de gloria levantando la selva
yo quiero volar siempre,
como estrella reducida en la oscuridad
estrecho, estrechos
tronando los dedos
sin torre los timbales
              en el río los nuevos verbos
las calles tomadas
               revolución mural, ellas
estar minúsculo
en la arena que arranca los monumentos
espíritu reducido
toda mi carne es el Sol
maullido, ladrido
cuadrúpedo divinizado
                  las olas son heridas que se mueven
reconfortado, confrontado,
asimilado
canto, tina baja
al inicio, espiral
estar niño, y pararse bajo el candelabro
ser de todos, impropio
mi silencio nunca huye,
                                                 grazna
                           arrobar la luz eléctrica
fuego y más fuego
¿Dios? ¡Ícaro!
                     todas las almas sobre
                     el tapete de cenizas
mis dedos se alzan hacia las lámparas
si tan sólo pudiera subir a ellas
correr, correr
platos sin sangre
más que el betabel fresco
                                  fiebre, convulsión, un nuevo hijo
¿seré yo? ¿yo?
mi voz estrecha
mi voz estrella
                     mi estrecha
                                         estrella
un amigo me dijo que era muy delicado
así soy, soy un pie,
una mano,
una semilla
yo estrecho la piel
no más cortinas
sólo ventanas abiertas,
sólo ventanas rotas
yo estrello la piel
     sur danzando
maltrecha la tumba
            liebre enardecida
hebras de lirios, la constelación,
mi constelación
esta brutalidad reunida,
los gorriones me estrechan:
         todo es cielo, y sonrío







Aldo Vicencio (Ciudad de México, 1991). Poeta y ensayista, estudió la licenciatura en Historia en la UNAM. Es autor de Piel quemada: vicisitudes de lo sensible (Casa Editorial Abismos, 2017), del videolibro Anatolle. Danza fractal (El Ojo Ediciones, 2018) y de Púlsar (Ediciones Camelot América, 2019). Ha colaborado Punto en Línea, Carruaje de Pájaros, Digo.Palabra.txt, Revista Antagónica, Enfermaria 6, La Ubre Amarga, Buenos Aires Poetry, Oculta Lit y penúltiMa, entre otras. Ha sido incluido en las antologías Nueva poesía y narrativa hispanoamericana (Lord Byron Ediciones, 2016) y Nido de poesía (LibrObjeto Editorial, 2018).