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RESEÑA / No. 70-71

Estuve en Lisboa y me acordé de ti


Estuve en Lisboa y me acordé de ti
Luiz Ruffato
Eterna Cadencia, 2011


 


Estuve en Lisboa y me acorde de ti de Luiz Ruffato es un testimonio en primera persona de Sergio de Sousa Sampaio, más conocido como Serginho1. Un joven trabajador brasilero del estado de Minas Gerais (el segundo más poblado de Brasil), que vive una vida modesta entre su obsesión por dejar de fumar cigarrillos marca Hollywood y calzarse la 10 cada fin de semana para disfrutar del fútbol con los garotos del club Primero de Abril. Esta tranquilidad se quiebra cuando es despedido de la Compañía Industrial Cataguaces y Noemí, su novia, cae en un cuadro de psicosis maníaco-depresiva posterior al parto de su hijo Pierre. Estos acontecimientos, más los consejos de los experimentados del barrio, producen en Serginho el deseo de emigrar hacia Portugal en busca del codiciado “Sueño Americano”, donde se comenta que un trabajador intrépido como él puede reorganizar su vida y juntar dinero para regresar a la tierra natal. En efecto, estamos frente a un relato que nos permite observar desde el punto de vista de la mano de obra el fenómeno de la migración forzada producto del sistema mundial capitalista.

Ahora bien, se nos explica en una nota2 al principio de la novela que desde un punto de vista material la narración es un testimonio del mineiro, recopilado en cuatro sesiones de grabación, durante diversos sábados de 2005 en la zona histórica de Lisboa. El intermediario es el propio Luiz Ruffato, quien cuenta que estas memorias se encuentran mínimamente editadas por él y que a Sergio se lo presentaron hace algunos años atrás en un bar de Portugal. A saber, desde un punto teórico podemos relacionar este escrito con el concepto de “Autobiografía ficticia”, propuesto por Manuel Alberca en su tratado El pacto ambiguo. De la novela autobiográfica a la autoficción, puesto que esta técnica de narración identifica al narrador con el personaje y al autor de la obra con el editor. En este sentido, la propuesta de Ruffato parece un auténtico testimonio, todo en su materialidad lo confirma, sin embargo, la mínima edición aplicada por el autor nos lleva a pensar que es un texto ficcional que busca crear la ilusión del relato factual.

Estuve en Lisboa y me acorde de ti se divide principalmente en dos partes. La primera llamada “Cómo deje de fumar”, cuenta la vida que tiene el personaje principal en el municipio de Cataguas y su posterior decisión de partir al extranjero3. Este apartado se encarga de mostrar la cotidianeidad de Serginho, su tránsito en scooter por las calles de la ciudad y las eternas conversaciones con profetas callejeros que se producen en el Beira Bar. Los recuerdos enumerados traen consigo un diálogo directo con hechos sociales que marcaron el álbum familiar del pueblo brasilero, es por esto que se recuerda con nostalgia el glorioso Santos de Pelé o se desprecia el nefasto golpe de estado al gobierno de João Goulart. En lo que respecta a la materialidad, se busca replicar la velocidad de las capitales continentales a través de una escritura que busca ser un fiel reflejo de oralidad, puesto que la “transcripción escrita” del testimonio mantiene una sintaxis propia de esta forma de comunicación.

La segunda parte, “Cómo volví a fumar”, cuenta desde el primer día la experiencia de Sergio en Lisboa. Esta parte se encuentra marcada por la categoría de migrante trabajador que habita una de las capitales europeas; esto significa el nulo reconocimiento del Estado y el aprovechamiento material por parte del mercado. De los diversos compatriotas con los que se topa el protagonista resalta Sheila, una carioca que ejerce la prostitución con el propósito de enriquecerse para poder regresar a Brasil. En este sentido, la novela no es complaciente con la imagen del migrante ni con su respectiva nostalgia por volver a la patria, más bien, se establece la ambición de sujetos que no comprenden su función dentro un engranaje social que se beneficia con la mano de obra del proceso migratorio. En lo que respecta a la materialidad, podemos decir que se apega a la oralidad de la primera parte y que, además, incluye palabras (resaltadas en bold) que considera necesarias para la representación del testimonio.  

En consecuencia, tenemos una narración que a través de la autobiografía simulada decide plantea la situación actual que viven los países latinoamericanos, los cuales sufren del despojo de sus bienes materiales por parte de las oligarquías nacionales y el sistema global capitalista. Este proceso repercute a nivel social y los habitantes de los distintos países se ven obligados a de emigrar para conseguir nuevas oportunidades. La figura de Sergio de Sousa Sampaio representa a toda una generación de jóvenes que sufren las nuevas expresiones del intercambio desigual entre centro y periferia.




1 El apodo del testimoniante remite a los usados por los jugadores históricos del fútbol brasilero como Manuel Francisco dos Santos "Garrincha", Edson Arantes do Nascimento "Pelé" o José Roberto Gama de Oliveira "Bebeto".

2 La nota inmediatamente nos hace viajar a la tradición de la literatura brasilera que establece Memorias póstumas de Blas Cubas escrita por Joaquín Machado de Asís. Autobiografismo simulado en el cual se construyen en primera persona las memorias simuladas de un burgués carioca por parte de un autor que se transforma en el editor de estas historias. 

3 Esta forma de escape de los problemas que agobian a las personas que habitan en la ciudad también la encontramos en la canción de Chico Buarque llamada “Construcción” (https://www.youtube.com/watch?v=WsdFvPQj9m4), en donde el personaje retratado evade los agobios urbanos a través del suicidio.




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Benjamín Escobar (Santiago de Chile, 1990). Es licenciado en Literatura por la Universidad Andrés Bello. Actualmente cursa un magisterio de Letras en la Universidad Católica de Chile.