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POESÍA / No. 69
Aviso Oportuno


Sanborns

Alguna vez
las cosas parecieron funcionar
a pesar de todo
Los viejos fumaban
Las niñas comían helado
Cuando el futuro no era
un cajón lleno de hormigas

En sanborns compré tres cómics
con una moneda de cincuenta pesos
En sanborns los chichifos hacían
agujeros en las puertas de los baños
En sanborns se reunían los políticos
a reír fuerte y urdir secretos

La vida se filtraba gota a gota
y todo era un interminable café americano
–la foto colgada de una ciudad antigua
que nunca existió



San Lázaro

Mientras avanzamos por el túnel
sueño que soy una persona compuesta de muchas otras
como un vagón habitado por sombras que no acaban de estar
Sueño con los ferrocarriles que había en el DF
Aún se puede oler la furia en el aire
que atraviesa la ciudad bajo tierra
agazapada, callada, hambrienta
En los vagones del metro las placas de metal dicen Alstom dicen Bombardier
Historias de hombres con cuadernos de viajes rescatando mitos de su propio incendio
Historias de monos araña colgados del tren de Lechería
Historias de chinos colocando los durmientes 
Historias de fantasmas de piel tostada regresando descalzas por las vías del tren 
comiendo sopa de piedra
Historias de modernización de revolución de expropiación
de lucha entre el hierro y la selva

De todos modos
nuestras ansias fuman como chacuaco
De todos modos
vayamos a donde vayamos
estamos perdidos



Visita al oftalmólogo

Al interior de mi pupila
la luz remueve 
cristales
espejos
palancas
pentaprismas
— ¿Qué tengo, doctor?
— Uy, señorita
Tiene usted
ratas en las tuberías
Escuche nomás
cómo suenan las patitas
Y ultimadamente
tiene usted también
goteras
fugas
paredes trasminando
y un tragaluz atragantado
¿Todavía no le han puesto el medidor?
–Luego, sin esperar respuesta–
Sonia, prepáreme el telémetro
y páseme las cuerdas 
para volar el cristalino
—Oiga doctor, ¿me va a doler?
—N’ombre, cómo cree...
En corto se lo arreglamos
Usted póngase cómoda
y trate de no parpadear



A un vagabundo

Miraste mi pie fijamente
Miraste mi pie
con tus ojos grandes, grandes
como dos soles de mugre
Murmuraste qué
en qué inventada lengua
Carraspeaste carreteras,
puentes perdidizos,
ríos desmadrándose en el mar
Cuáles paisajes encallaron 
en tus gastadas manos
Qué fue lo que miraste
mientras yo me quitaba
una piedra del zapato



Aviso Oportuno

Miles de guardias de seguridad y lavalozas
estallan en neones
escurriendo entre tus manos
como lágrimas ajenas

Los vapores y los baños públicos se van borrando 
de las calles 
de la memoria
Sólo quedan carnitas y transeúntes
–estados de la materia
semejantes
Quiero escribir poemas prosaicos
como anuncios de periódico
pululantes, muriáticos
perogrullados

No hay devoluciones

(Huye
de las voces que te amarran
Éste es un aviso oportuno)



Viejos

Miro sus cuerpos
de caseta fronteriza
Siento avanzar sus palabras
profundas y ligeras
con el ingenio 
de aquel que tiene
los movimientos contados

Una mujer me aconsejó:
No te olvides de pensar en el futuro
Otro día, una anciana me dijo
sentada junto a mí en el camión:
No te olvides de vivir en el presente
y disfrutar tu juventud
porque llegar a viejo
está de la chingada



Poema de la bisabuela

Compren pan recién hecho
para quemar el dolor con la lengua
pan salido del horno
de casa en casa
de casa en casa

Para ir a la escuela
mis hijos pasan frente al cementerio
Verán los fusilamientos
Sabrán de qué está hecho el hombre
Cuando se desploma 
el hombre es un saco de harina

Muerde este bizcocho 
con muerte en mermelada
Los recogen en la noche
de casa en casa

Llegaban los soldados al café
pedían de comer y de beber
reían, amenazaban
y se iban sin pagar
(ni el café con leche)

Mi esposo escondido en la sierra
Yo aquí en este pueblo de harina y ceniza

Compren pan recién hecho
para quemar los huecos con los huevos
rifle salido del horno
de casa en casa
de casa en casa

Egea de los Caballeros
quiere decir Sea de los caballeros
Cuando había honor en la guerra
también hubo hambre
tampoco hubo pan

Viene y va la misma historia
tierra con sangre}
y café con leche

 
­Julia Piastro (Ciudad de México, 1989). Poeta, editora y traductora. Ha editado los fanzines Fricciones urbanas, Cuaderno de vuelo y Lluvia periférica, entre otros. En 2016 publicó el poemario Pies en la tierra (Proyecto Literal, 2016). Ha colaborado en las revistas La mascarada, G_lfa, Alter Vox Media, y en el suplemento cultural Confabulario. Ha participado en el Festival Subterráneo de Poesía; en el festival Poesía por Primavera; en el programa de radio Casa de Brujas (Radio Colmena); en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, en el Primer Encuentro Internacional de Poesía Emergente en Aculco y en el festival de poesía Di/Verso. Actualmente cursa la maestría en Letras Latinoamericanas en la UNAM. Blog: https://nolehacepoesia.wordpress.com/ Facebook: julia.piastro.garcia